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MP… ¿QUÉ?
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Los veo en el tren, de camino al cadalso o al trabajo, que es lo mismo. Pasean con el aparatito de marras colgado al cuello. Salen a hacer footing y el colgajo no deja de menearse ante mis ojos. Grandes, pequeños. Blancos o negros, y hasta cromados. A unos les caben muchas, a otro menos, y los hay que las acumulan por miles. Con display, que es una pantalla de las de toda la vida pero en fino. Más grandes o casi diminutas; tanto que les pones el dedo encima y pulsas a la vez el play, el stop, el avance rápido y el botón de autodestrucción (si me conoceré yo a estos chinos).

Y yo los miro como me imagino que el señor neandertal miraría hoy una gameboy. Sé lo que son y no me gustan. No os entiendo. Almacenar, oír y tirar. ¿Tirar yo? Sí conservo hasta la casete del «Usa for Africa».
Cada vez que veo a uno de esos zombis del mp3 me tiento las ropas y la bandolera, y no vuelvo a mi ser hasta que no palpo el bulto de los cedés, bien gordito, y aún así echo una ojeada a ver si siguen ahí. Originales, piratas, todos son mis cedesitos. Los quiero así, poder tocarlos, oler los libretos, admirar el diseño, rotular con cariño títulos y grupos, recortar las carátulas. Me gusta ir a las tiendas (cada vez más escasas) y pasarme una hora revolviendo los expositores, sorprendiéndome porque he encontrado tal o cual grabación, escondiendo en el estante equivocado ese título tan deseado para que nadie me lo quite antes del próximo día en que pueda aforar sin echar mano del pago retardado de mi castigada visa. Me encanta cuando una voz autoritaria me amonesta porque lo tengo todo lleno de discos (que ya hay que aparatarlos para poder dar un paso); pongo cara de arrepentido pero se me pone gordo el orgullo cuando lo oigo.

Me gusta la música pero sobre todo soy un maniaco de los discos. Me quitaron el vinilo y a regañadientes me convertí a la religión del cedé. No me quiten esto. Estoy enfermo y no quiero curarme. Acumularé discos como el tío Gilito hasta poder bañarme en una piscina llena de rodajas plateadas.

¡Únete a la causa! ¡Rebélate! ¡Destruye el mp3!

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Publicado el viernes, 25 de noviembre de 2005, a las 19 horas y 32 minutos


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[1] ¿Y los que tenemos los mp3 en el portátil, nos lo cargamos también? No sé yo...
Comentado por J.R. | 25/11/2005 22:10
[2] Por segunda vez, no estoy de acuerdo. Y como van dos, pues ahora paso de sólo maldecir para mis adentros a decirlo. Y lo digo. Ya está dicho.
El mpqué es versátil, pequeño, barato, económico y con los nuevos formatos de compresión casi no pierde nada con respecto al original (el que diga que lo nota oyendo un disco de Rock o de Pop miente). Pruébalo y te convencerás. Pero pruébalo bien, con un buen equipo y con una tasa de compresión adecuada, y te convencerás.
¿No usas cds ahora? pues eso.
Comentado por pele | 26/11/2005 19:14
[3] No. los tires, dámelos a mí
Comentado por el ojo | 27/11/2005 10:16
[4] De uno en uno. A J.R. Nos lo cargamos. Marxismo-Leninismo o Muerte.
A Pele: Los uso... a mi pesar.
A el ojo: para destruirlos, supongo.
A Pele de nuevo: no maldigas pa' dentro que produce gases. Desgófate conmigo. Azótame (retóricamente, se entiende).
Comentado por Canga | 28/11/2005 20:09
[5] Tomo nota.
Comentado por Pele | 29/11/2005 22:25
[6] Pues a mi que me encantan los vinilos!!
Yo creo que lo del MPqué es una ventaja, como muchas cosas nacidas de la tecnología, que te brinda una gran oportunidad de poder coleccinar música y llevártela con tigo a todas partes sin necesidad de cargar con algo más grande. Lo que ya no me gusta tanto, es que haya quien de repente juzga desfasado a lo antiguo, en aras de una más que dudosa modernidad, y todo para grabar y tirar, la mayoría de las veces sin haber siquiera oído más de una vez una canción. La música es para oír, escuchar, disfrutar de ella, y en ello va , como no, el coleccionarla y apilarla en estanterías y hasta en cajas.
Conozco a gente que se pasa el tiempo almacenando en musica en su PC y cuando le preguntas te contesta "me parece que lo tengo".
Otro caso más lamentable es uno que se deshizo de todos los CDs y VINILOSque tenía porque decía que le ocupaban mucho espacio en los estantes. En su lugar, llenó las estanterías de CAJAS DE ZAPATOS!!!
No hay mayor placer que un libreto nuevo, con sus fotos, sus letras, su olor, su tacto,... Coleccionar discos es tener en tus manos la obra de un artista tal y como la concibió, y no sólo en lo que a música se refiere (hay carpetas que son auténticas obras de arte)
Si por mí fuera, os aseguro que tendría muchos más discos de los que tengo en mi habitación (acatualmente tengo uno en espera) y si a alguien le entran ganas de deshacerse de ellos, que hable con migo.
No hay qye renegar de las nuevas tecnologías, sobretodo porque actualmente todo conduce a ellas, pero me rechinan los dientes cuando oigo a algún fantasma por ahí que por querer estar a la última va y se carga toda su colecicón de discos, como si cada una de esas roscas de vinilo no llevase pegada parte de la historia de quien lo ha tenido. Especialmente me duele cuando lo ha hecho sin consoultarlo previamente con migo. jeje.
Son las cosas de ser un fanático musical.
Comentado por ANTONIO | 23/12/2005 14:06
[7] emepetrés. Bendito mp3.

Empecé con las cintas de casete, seguí con el disco (lo de vinilo se dice ahora), después llegó el disco compacto y ahora el mp3. Recuerdo que en las contraportadas de algnos discos aparecía el dibujo de un casete sobre dos tibias cruzadas, remedando ingeniosamente el emblema pirata. Debajo podía leerse "home taping is killing music". Hay que joderse...Ahora las críticas se las lleva el mp3. ¿Va a acabar también con la música? De momento no lo parece, y si lo hiciese, dado que el 99% de lo que editan las discográficas es un truño, no veo yo dónde está el inconveniente.

En cuanto al sonido, bueno, la cosa tiene su gracia, sobre todo cuando el que condena el mp3 se maneja en su casa con un equipo de sonido de lo más ramplón. Recuerdo al inefable "Teddy" Bautista advirtiendo, se le veía preocupado, a los adolescentes de la pésima calidad del mp3: como si un chaval de 16 años pudiera costearse un equipo de alta fidelidad medianamente decente.

A mí me sigue gustando el disco (si, el vinilo), y es un formato que sigue enriqueciendo los anaqueles de mi sala de estar. También compro algún cd de cuando en vez. Y al mp3 y a las redes de intercambio les tengo que agradecer el poner a mi alcance cosas que las tiendas de este país jamás se atreverían a vender.

¿Destruir el mp3 para que Madonna pueda seguir instalando su WC portátil allá a dónde va? ¡¡¡JA!!!

Nos vemos en la tienda de discos más cercana.
Comentado por mazarino | 28/12/2005 10:57
[8] Rebeldes del acetato. Comprobado hasta la saciedad, el cidi es un paso hacia atrás en cuanto a calidad sonora, el mp3 es retroceso evolutivo de un millón de años. Sí, es pequeño y fácil, pero, como dijo un buen amigo, qué delicioso retirar esas esferas negras de su caja y colocarles la aguja con cuidado y nervios. Y el sonido de palomitas de maíz reventando! Delicioso! Es que se ha perdido el gusto por la ceremonia?

Un saludo afectuoso desde Chicago, EEUUU.
Comentado por Douglas | 29/3/2006 22:15 | http://los-salvajes.com






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