«HOTEL». MOBY
. «Moby no se mue
be». «Moby nos hace mobbing». He aquí dos juegos de palabras con ánimo descriptivo con tanta gracia como el disco del otrora calvo de oro. Es este Hotel uno de esos establecimientos sin personalidad, para alojamiento de ejecutivos en viaje de negocios, polo opuesto de esos hotelitos rurales de trato personalizado, habitaciones con decoración individual y esas cosas. Un hotel de fachada impecable e interiores rancios.
Si algún mérito cabe reconocerle al pelado, es su capacidad de convicción. Debe de haberse empleado a fondo para endosarle a la compañía un disco con la misma canción repetida 14 veces y mínimas variaciones (Anque bien mirado, la compañía tragaría cualquier cosa después del bombazo que fue «Play», posiblemente el disco más explotado de la historia como fuente de sintonías publicitarias). «Hotel» es una misma y única canción de pop pseudo electrónico, aséptico, inodoro, incoloro e insípido.
Moby comenzó como un
freak underground, ascendió al olimpo de los genios (lo que duró un par de discos notables pero no geniales), y se ha quedado colgado en alguna nube con forma de cheque bancario de la que sólo llueve mediocridad. Nos queda la duda: ¿le sobrestimamos en su momento o se ha acomodado en su hotel?
¡Botones!, mi equipaje.
moby.com