FÉ.. Uno de los motivos por los que Elvis pasó a la historia (si es que es historia, pero ese es otro tema) fueron sus bailes. Ese endiablado movimiento de caderas que encandilaba y escandalizaba a partes iguales, que nadie sabe de dónde salió, aunque alguno ha intentado explicarlo. Sin ir más lejos, Robert Zemeckis en Forrest Gump.
Ese endiablado movimiento de caderas salió de los bares de negros que Elvis frecuentaba cuando era Infante. Los blancos no podían entrar a los bares de negros, pero él se colaba a escondidas. Y escondido detrás del piano, miraba, escuchaba, aprendía, sentía. Y escondido detrás del piano bailaba. Que cualquiera haga la prueba, que se esconda detrás de un piano de cola, y que luego baile algo parecido a un rock'n'roll.
Escondido detrás del piano bailaba, y Ike lo vio. Ike Turner (un poco conocido por hacer alguna canción con Tina, más conocido por zurrarle) frecuentaba los mismos bares que Elvis, él sin tener que esconderse, y pudo ver los primeros movimientos de cadera de el que luego sería El Rey.
Ike Turner frecuentaba los mismos bares que Elvis, y hoy sigue haciendo música, aunque muchos le dábamos por muerto hace tiempo. Hace poco estuvo cerca de mí, en algún festival de Jazz que me perdí, como casi todo en época de exámenes. Hace poco estuvo cerca de mí, pero mucho más de mi amigo J.
Hace poco Ike Turner estuvo cerca de mi amigo J. J ha cambiado de trabajo, ahora es representante de artistas (o algo así). Imaginar a una persona apasionada, a una persona que se sumerge totalmente en lo que está haciendo, a una persona que le gusta la música, rozando el fetichismo. Ahora imaginaros a esa persona cuando le dicen que tiene que recoger a Ike Turner, acompañarle durante los días que esté por la zona, llevarlo y traerlo, y conseguirle lo que necesite. Productor de artistas le llaman. O algo así.
Mi amigo J hace poco que tuvo que ir a recoger a Ike Turner al aeropuerto, acompañarle durante unos días, llevarle y traerle a donde quisiera o tuviera que ir. Y tuvo la oportunidad de escucharle. Y le contó una historia sobre porqué Elvis bailaba como bailaba. Yo lo vi, le dijo.
Ike lo vio. Se lo contó a J. J me lo contó a mí. Y yo lo escribo.
La historia suena rara, pero yo creo en J. Y además, me gusta imaginar a Elvis escondido. Y sonrío.
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Publicado el martes, 20 de junio de 2006, a las 1 horas y 12 minutos
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[1] Y tiro porque me toca. Yo creo en que tu creas en J, además de que creo en J, todo a partes iguales, o casi. Pero si tengo que creer en algo, creo en la versión de Robert Zemeckis y sonrio más.
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David Gil | 20/6/2006 10:18
[2] piano.... ¿Escondido tras un piano de cola?
uhm...
Asomaría el tupé...
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JKL | 20/6/2006 14:01
[3] Yo también creo en J. No se por qué, pero me encanta este post. Sólo matizar un detalle, para ceñirlo un poco más a la realidad, y por supuesto sin ánimo de ofender. Ike era el que tocaba el piano tras el que se escondía el mismísimo Rey. Turner, al dejarse llevar por la música, electrificaba sus miembros inferiores, dotándoles de vida propia. Este espectáculo era una de las pocas cosas que podía ver el joven Elvis desde su trinchera, y le marcó tanto que le condicionó su manera de sentir la música. He de decir que mientras recibía esta clase de historia musical del propio histórico en persona, no lo creí y hasta me atreví a cuestionarle preguntando "Do you thing so?" a lo que él contestó "I KNOW SO" con la firmeza y tranquilidad de alguien capaz de agredir a una leona como Tina (ahí es nada). Un beso y gracias
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soy J | 20/6/2006 16:57
[4] Puntualizaré yo también. He de decir que no recordaba exactamente la versión de J, pero como sabía que él lo aclararía, no me preocupé por ello. Y además, mi versión también quedaba bien.
[5] Sí. Las dos versiones son buenas. El hecho maravilloso es ese esconderse tras el piano de cola y atisbar sin ser visto, con los riñones hechos puré pero con una historia que contar.
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Peter | 21/6/2006 12:56
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