|
|
HARRY CHINASKI. .
Y mis propios asuntos iban de mal en peor, tal como cuando nací. La única diferencia era que ahora podía beber de vez en cuando, aunque nunca lo suficiente. El beber era lo único que evitaba que un hombre se sintiera desplazado e inútil. Todo lo demás era luchar y luchar, abriéndose paso a tajos. Y nada era interesante, nada. Todo el mundo era igual, reprimiéndose y controlándose. Y yo tenía que vivir con esos mamones el resto de mis días.
Charles Bukowsky, La senda del perdedor.
[Harry Chinaski, alter ego de Bukowsky nacido hace ya muchos años, antes de poder ni tan siquiera imaginar que algún día podría llamarse Eddivansi.]
Otra lectura veraniega, después de El club de lucha y La zona muerta. Antes hubo alguno más, pero ahora no lo recuerdo. Al menos por ese lado (el de las lecturas) el verano está dando frutos. No tener coche y que los autobuses y trenes tarden tanto da para mucho...
Publicado el viernes, 18 de agosto de 2006, a las 2 horas y 34 minutos
|