DIE DEUTSCHE TAGEBUCH (I). 57 HORAS. Y volamos a Alemania.
Como casi siempre, hago las cosas con tiempo. Mañana toca recoger el DNI, entregar papeleos en la Universidad con un mesecito de retraso, y preguntar qué debo hacer para seguir rehabilitandome allá.
Y comprar la maleta, que si no a ver cómo la lleno.
Lo bueno es que nada más llegar nos espera la fiesta grande de Weimar, que es ni más ni menos que la
fiesta de la cebolla, cosmopolita y sofisticada como pocas fiestas, y con una rima que invita al humor inteligente, que tanto gusta a D, por poner un ejemplo.
Y por si fuera poco, parece que también se celebra la tremenda efeméride de la típica salchicha Thuringia, la
Rostbratwurst, que cumple nada menos que seiscientos (600) años. Por si hacen falta más datos para el chiste, una salchicha Thuringia no es tal si no mide 15-20cm.
Lo normal...