LUZ. .
...y oscuridad y silencio...
...porque no me atrevo a dar ni un solo paso....
...el miedo me puede. Al menos por ahora....
...pero me decido y lo doy. Un paso.
¿Qué ha sido eso? Repito.
Y se repite el destello bajo mi pie. Empiezo a envalentonarme, y a caminar, y los destellos se multiplican. Otro, y otro, y otro, y otro.
El miedo se va, pierde el pulso, la alegría se apodera de todo, y empiezo a correr, sin saber a dónde, sin ir a ningún sitio. Porque el mundo, mi mundo, se ilumina alrededor de mis
chapines de rubí, construyen su universo de luz. Y de color.
Cada vez más euforia, cada vez más vida, cada vez más luz. La oscuridad sigue aquí, vacía e infinita, marcando el límite de mi fantasía, pero cada vez está más lejos.
Mis pies han construido el camino de
baldosas amarillas, la pista de
Fiebre del sábado noche, el piano del
pequeño y gran Tom Hanks. Mis manos han llamado a los
Munchkins, que han venido con el
león cobarde, y a los
Oompa Loompas, han traído el sol de
Dibooliwood, y la nave de
Cocoon. Y no quieren parar.
Y yo, no hago nada por impedírselo.