FÉ.. Uno de los motivos por los que
Elvis pasó a la historia (si es que es historia, pero ese es otro tema) fueron sus bailes. Ese endiablado movimiento de caderas que encandilaba y escandalizaba a partes iguales, que nadie sabe de dónde salió, aunque alguno ha intentado explicarlo. Sin ir más lejos,
Robert Zemeckis en
Forrest Gump.
Ese endiablado movimiento de caderas salió de los bares de negros que Elvis frecuentaba cuando era Infante. Los blancos no podían entrar a los bares de negros, pero él se colaba a escondidas. Y escondido detrás del piano, miraba, escuchaba, aprendía, sentía. Y escondido detrás del piano bailaba. Que cualquiera haga la prueba, que se esconda detrás de un piano de cola, y que luego baile algo parecido a un rock'n'roll.
Escondido detrás del piano bailaba, y
Ike lo vio. Ike Turner (un poco conocido por hacer alguna canción con Tina, más conocido por zurrarle) frecuentaba los mismos bares que Elvis, él sin tener que esconderse, y pudo ver los primeros movimientos de cadera de el que luego sería El Rey.
Ike Turner frecuentaba los mismos bares que Elvis, y hoy sigue haciendo música, aunque muchos le dábamos por muerto hace tiempo. Hace poco estuvo cerca de mí, en algún festival de Jazz que me perdí, como casi todo en época de exámenes. Hace poco estuvo cerca de mí, pero mucho más de mi amigo J.
Hace poco Ike Turner estuvo cerca de mi amigo J. J ha cambiado de trabajo, ahora es representante de artistas (o algo así). Imaginar a una persona apasionada, a una persona que se sumerge totalmente en lo que está haciendo, a una persona que le gusta la música, rozando el fetichismo. Ahora imaginaros a esa persona cuando le dicen que tiene que recoger a Ike Turner, acompañarle durante los días que esté por la zona, llevarlo y traerlo, y conseguirle lo que necesite. Productor de artistas le llaman. O algo así.
Mi amigo J hace poco que tuvo que ir a recoger a Ike Turner al aeropuerto, acompañarle durante unos días, llevarle y traerle a donde quisiera o tuviera que ir. Y tuvo la oportunidad de escucharle. Y le contó una historia sobre porqué Elvis bailaba como bailaba.
Yo lo vi, le dijo.
Ike lo vio. Se lo contó a J. J me lo contó a mí. Y yo lo escribo.
La historia suena rara, pero
yo creo en J. Y además, me gusta imaginar a Elvis escondido. Y sonrío.