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BALANCEO. Leandro Pérez Miguel intenta hacer balance, en su bitácora El mantenido (Lo siento Leandro pero no sé como colocar enlaces), del drama que ha venido desarrollándose a lo largo de los últimos días en las páginas del Bestiario.

Alguien ha comentado muy acertadamente que la cosa estalló porque el censurado era uno de los tigres y tiene razón. Si se hubiera tratado de un anónimo visitante cualquiera al agravio de la censura habría que añadir el del ostracismo.

A Leandro el balance le queda muy bien hasta el final donde se lamenta de no poder encontrar una solución que satisfaga a todos, como si esta fuera una cuestión que se puede ventilar negociando café para todos.

Así mismo parece justificar la censura con la disculpa de una necesaria defensa ante el SPAM y hay que recordar que una cosa es el SPAM y otra muy distinta ,y perfectamente distinguible, los comentarios sobre los textos colgados en cada bitácora.

En Letras enredadas ,Pedro de Miguel censuró uno de ellos, porque se sintió ofendido por su contenido .Es su bitácora, que haga con ella lo que le quiera, pero Leandro se equivoca al justificar esa actitud y equiparar sentirse ofendido con ser censurado, buscando una solución para ambos casos al mismo nivel.

Cualquier memo puede sentirse ofendido por cualquier memada y no por ello vamos a respetar esa debilidad recortando nuestra propia libertad de expresión. De ser así no podríamos tocar prácticamente ningún tema sin ofender a alguien.
Esa ola de estupidez recorrió Europa y el resto del mundo con el tema de las caricaturas de Mahoma y sirvió para que nos diéramos cuenta de la cantidad de meapilas que teníamos como vecinos. Yo tuve que escuchar de algunos de mis colegas de profesión ,cosas que me pusieron los pelos de punta. Ocurrió algo parecido con “Todas Putas” de Hernán Migoya y me temo que seguirá ocurriendo.

Si mañana alguno de nosotros, en su bitácora, empieza a censurar a los pelirrojos alegando que son de la estirpe de Judas, como dicta cierta tradición, ¿habría que respetar también su postura? ¿le dejaríamos usar las tijeras a su gusto sin poder replicar? Personalmente creo que tardaría dos segundos en mandarle respetuosamente a tomar por culo, eso si, con un comentario escrito en su bitácora libremente y sin censuras.

Publicado el miércoles, 2 de agosto de 2006, a las 0 horas y 01 minutos

ABORTOS ENREDADOS. En esta bitácora cabe TODO. Lo bueno, lo malo y sobre todo lo que no cabe en otras bitácoras. Reproduzco un texto del tigre Manuel tal como lo he recibido. No juzguéis si no queréis ser juzgados pero opinad que aquí no censuramos a nadie.

Hola a todos:

Os escribo para comentaros que no doy crédito a lo que
me ha pasado esta tarde. He entrado en el blog que
escribe Pedro de Miguel, Letras enredadas. El post de
hoy habla del aborto. En él se recogen cifras y se
hace una valoración personal sobre el asunto. Hasta
ahí, todo bien. Leo los comentarios, donde aparecen
palabras como "exterminio" y "desgobierno". Perfecto.
Y yo dejo el siguiente comentario: "Título: Lógico.
Texto: Por eso los curas follan entre ellos, para no
tener que pasar por el quirófano". Pasados diez
minutos, para mi sorpresa, el comentario ha sido
borrado.

Siempre he respetado todo tipo de opiniones en
Bestiario, aunque no haya estado de acuerdo. Es más,
creo que una de las cosas buenas que tiene este portal
es que da cabida a todo tipo de contenidos (sexo,
cine, música, libros) y personas.

Además es un proyecto que se ha creado con mucho
esfuerzo e ilusión, que cuesta dinero (por dominios,
servidores, etc) y en el que la única recompensa es
poder leer a gente de la talla de Montero, Pedro de
Miguel o Toño, por poner un ejemplo, y los comentarios
que sus textos generan. Estoy muy desilusionado con lo
que ha ocurrido hoy. Sólo quería compartirlo
con vosotros.

Un saludo y gracias.

Publicado el viernes, 28 de julio de 2006, a las 19 horas y 34 minutos

EXTRABOBARIO. -¿Has visto un programa de televisión,sobre literatura, llamado EXTRAIDIOTARIO?
-Si, pero no se llama EXTRAIDIOTARIO,se llama EXTRABOBARIO.
-Siento el error, pero es que lo he visto ayer por primera vez.
-Desde luego la idea la cogiste.

Publicado el jueves, 27 de julio de 2006, a las 0 horas y 51 minutos

NO ESTABA MUERTA,ESTABA DESCANSANDO. El coche trepaba por una oscura carretera hacia algún pueblo del norte de León. M y yo teníamos algo que celebrar junto con otros dos amigos. Uno de ellos organizó una cena y nos dejamos llevar. No quiso aclarar donde. Se limitó a decir:

-Es un sitio que me han recomendado donde se come de cojones.

Llegamos a un pueblo mal iluminado. Parecía que los vecinos habían apagado la luz para irse a dormir.

-Huy, qué bien lo vamos a pasar- sentenció M y los peores augurios se confirmaron.

Entramos. No era un bar. No era un restaurante. No era una bodega. No era un chiringuito. Era la cocina de alguien. Una cocina de una casa cualquiera, en un pueblo cualquiera, eso si, recién reformada.
En la mesa cuatro cubiertos, platos Duralex, servilletas de papel y de cabecera un paisano que ya había empezado a cenar.

Nos sentamos sin saber si hacíamos bien, mirando al hombre que tenia los ojos y los hocicos clavados en una enorme tajada de lo que parecía ser cordero asado y que sostenía con ambas manos. Entre mordisco y mordisco empezó a darnos conversación sin levantar la mirada del plato y el ambiente se relajó un poco. Era el hombre de la casa, el anfitrión, el patriarca y estaba a sus anchas. Todos los dedos presionaban la tajada excepto el meñique de la mano derecha que simplemente no estaba.

-Me lo comieron los gorrinos- Aclaró él. Pusimos cara como de ¡vaya hombre, qué lástima! Muy solidarios con la pérdida.

Nos sirvieron la cena. Creo que era una señora con bata pero no la recuerdo. Cuando terminamos el paisano seguía royendo tajadas de cordero. Entre el vino y los licores las voces se vinieron a las alturas y el paisano nos dijo:

-Hablar más bajo que me vais a despertar a la chica.

Hasta entonces no habíamos reparado en ella. Atravesada entre dos sillas, bajo un abrigo y dos jerseys , dormía una niña de unos ocho o diez años.
Estaba boca abajo y lo primero que reconocí fueron unos pies que asomaban tímidamente al final del abrigo. La cabeza quedaba oculta bajo la ropa.
Esa niña había estado ahí todo el tiempo sin un solo quejido y el tío no se había molestado en avisarlo o en dar una explicación.

-¿Cómo es posible que no la hayamos despertado?-dijo alguien.
-Bah-contestó el tipo y siguió comiendo.
-¡Vaya sueño tiene! ¿no?-insistíamos. Pero él ni se inmutaba bizqueando sobre la carne.

M es un verdadero “tocahuevos”. Es el típico tocahuevos que se presentaría en el baile de Cenicienta diciendo:
-Que sepáis que faltan cinco minutos para las doce.
Así que, fiel a su carácter, sólo se le ocurrió decir:

-A lo mejor está muerta.

El tipo quedó paralizado. La séptima tajada de cordero se desplomó sobre el plato revelando toda la agresividad porcina de su cara y yo pensé:

-Ahora es cuando aparecen dos o tres hermanos, otros dos o tres primos,nos inflan a hostias y nos tiran al pilón. Justo a la hora de los postres.

Miré instintivamente hacia la ventana buscando una salida que afortunadamente no fue necesaria. Todo el mundo se apresuraba a pedir perdón para relajar el ambiente y el patriarca fue calmándose poco a poco.

Cuando nos íbamos la niña aún seguía sin dar señales de vida pero todos mirábamos a M para asegurarnos de que mantenía la boca cerrada.
Estábamos ya dentro del coche cuando vimos que el hombre se acercaba haciendo señas y volvieron los temores.

-¿Podéis bajar a León a una persona? Es mi cuñada, perdió el autobús y no puede pasar la noche aquí.
-¡Claro jefe!-cantamos todos a coro un poco nerviosos. Nos sentíamos en deuda.
Cuando vi que la persona en cuestión era una frágil y arrugada monjita de mirada beatífica supe que algo no iría bien.

El trayecto se me estaba haciendo muy largo. Nadie sabía que decir así que nadie decía nada. La buena señora iba encajada en el asiento de atrás entre M y yo, y en un momento dado éste se dirigió a ella:

-¿Sabe una cosa hermana?

La monjita le miró a través de sus gafas de culo de botella esbozando una sonrisa un poco extraterrestre y M, fiel a su carácter, le espetó:

-Dios no existe.

Publicado el lunes, 17 de julio de 2006, a las 2 horas y 10 minutos

¡A MÍ LA LEGIÓN! En las Islas Cíes Beatriz y yo conocimos a Ángel el legionario, que había sido reclutado por el mismísimo Millán Astray para “hacer el alzamiento”, como él decía.

Con más de setenta años el tipo se pasaba el día recorriendo la isla de punta a punta, con un aspecto físico envidiable y barnizado por el sol como un mueble de nogal.

Era un poco asustaviejas y yo sé que no caía bien a todo el mundo, así que en el único bar de la isla, al caer la noche, buscaba nuestra compañía.

Hablaba mucho, nosotros le animábamos y como sólo nos separaban de él unos cincuenta años de vida nos entendíamos bien. Recordaba la guerra claro, y nos contó cosas bastante jodidas de las que no se sentía precisamente orgulloso. De la guerra nadie vuelve contando lo bueno que estaba el ponche en el baile del regimiento.Vió de todo , hizo de todo y sufrió de todo como tantos otros.
Cuando empezaba a darse cuenta de que estaba largando demasiado cambiaba rápidamente de tema y con una sonrisa huérfana de dientes me decía señalando a Beatriz:

-¡Hay qué rubina!. Si tuviera diez años menos te la quitaba.

-¡Anda, que estás hecho un follamadres, le contestaba yo, y pedíamos otra ronda.

-No os veo por el día ¿Dónde os metéis?-nos preguntó.

-Vamos a la zona nudista. Se está mejor hay menos gente. ¿Por qué no vienes?

-Yo no voy por allí-nos contestó-No me atrevo.

Publicado el viernes, 16 de junio de 2006, a las 1 horas y 12 minutos

AMISTAD. En la barra de La Gitana un tipo con unas patillas como dos escobillas de Water, apuraba un tinto. M y yo mirábamos sus manos cargadas de anillos fascinados por el brillo del colorao. Estábamos tan cerca que no le quedó más remedio que dirigirse a nosotros:

¿Qué preferís, dos vinos o dos hostias?

Y aquel fué el principio de una gran amistad, porque elegimos las cuatro cosas.

Publicado el viernes, 9 de junio de 2006, a las 17 horas y 40 minutos

ACORAZADO-BAR (V) El personal asistía al espectáculo complacido pero con esa pizca de indiferencia que da la costumbre. No habíamos visto moverse a las dos tías- abuelas del sofá desde que entramos. Estaban fuera de lugar, pero allí todo parecía fuera de lugar empezando por nosotros mismos.

La bailarina lanzaba garrotazos arriba y abajo, a un lado y a otro, moviendo la polla como si fuera la maroma del ancla. Cuando ya no supo qué más hacer nos deleitó con una sesión de molinetes mientras lanzaba besos de despedida con la otra mano. Los aplausos sonaban tan dispersos por el local que unos parecían el eco de otros.

El jefe nos atendía bien porque éramos clientes nuevos que no esperaba y además trasegábamos bastante rápido. Se acercó a nosotros arrastrando tras de sí todo su calor y nos preguntó:

-Qué... ¿Os ha gustado mi novia?

Contestamos que si apresuradamente. ¡Joder, era su novia! Y además nos había gustado de verdad.

El hombre parecía tan amable que M preguntó por darle conversación:

-¿Y cómo se llama?

-Me llamo Basilio. Bueno en realidad mis padres me pusieron Juan Carlos pero me lo cambié. Por el cantante, ya sabéis.

-Muy bonito -contestó M porque no quiso aclarar que se refería a la chica. Así que volvió a preguntar:

-¿Y ella?

-Ella- dijo suspirando- ella se llama como el bar o mejor dicho el bar se llama como ella.

Nos acercó una caja de cerillas de esas de rasque único que llevan propaganda y nos dijo:

-Hay que leerlo al revés, empezando por el final.

Leímos: RAB-ODAZAROCA.

-Se llama Samantha, Samantha da Zaroca. Bueno antes se llamaba Joao pero se lo cambió. Por la cantante, ya sabéis.

Sólo nos quedaba poner los guiones en el sitio justo:
RABO-DA-ZAROCA.

Publicado el viernes, 7 de abril de 2006, a las 5 horas y 07 minutos

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Ilustración de Toño Benavides
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